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La dermatitis estival es una alergia a picaduras de insectos (culicoides). Aparece sólo cuando la temperatura exterior llega a los 12°C. Una alergia es una reacción anormal, exagerada y excesiva del sistema inmunitario del organismo, consecutiva a un contacto con un alérgeno, una sustancia generalmente extranjera al organismo que conocemos como “antígeno”. Se trata de sustancias habitualmente bien toleradas, pero que las células de ciertos caballos consideran como peligrosas. La DERE es la consecuencia de una picadura de insectos (los ceratopogónidos) que provoca una reacción alergica en el animal. Algunos detalles técnicos: Los ceratopogónidos son pequeños insectos parecidos a mosquitos. Responsables de la Dermatitis Estival Reincidente por su saliva potentemente alergífera, esa familia de insectos dañinos consta de 78 subórdenes e infraórdenes, reuniendo más o menos 4000 especies. Sólo 4 subórdenes pertenecen a la familia de los culicoides. La DERE aparece cuando el equino llega a los 3 o 4 años de edad, o sea cuando se acaba el ciclo de las defensas inmunitarias transmitidas por la madre. Se trata bien de su sistema inmunitario: las defensas del animal en cuestión se encuentran más vulnerables que las de los demás, y los ataques parasitarios de este tipo ocasionan reacciones importantes. Es evidente que todos los equinos están al contacto de estos insectos, y a todos les pican los insectos. Pero sólo los más vulnerables tienen reacciones alérgicas. Eso es por lo que siempre se manifestará la DERE cualquiera que sea la estación, la hora del día o las condiciones de vida del caballo (box o prado). Aplicar el Derfen en la piel no puede ser una solución definitiva de ninguna manera, por la DERE es un síntoma alérgico. Sin embargo, interviene de tal manera que alivia el animal y le preserva de los ataques parasitarios. Hoy en día, no existe un tratamiento en tal sentido que la DERE no es una enfermedad sino una alergia. Tenemos que reforzar el sistema inmunitario del caballo para que sea más preparado a las agresiones del exterior. Puede ayudar al caballo a hacerse progresivamente más resistente, y parte de la solución se encuentra en el alimento. Por ejemplo, agregar aceite de linaza en la ración diaria de alimento, seleccionar preferiblemente alimento orgánico (heno), o complementos nutritivos específicos para consolidar su sistema inmunitario, etc. No se trata de un “tratamiento” a corto plazo sino de una actitud para toda la vida del caballo. Mientras tanto, el uso de un producto como DERFEN, que tiene virtudes: repulsiva, contra los culicoides hidratante, para la piel y el pelo y cicatrizante, para las lesiones favorece el bienestar del caballo y sobre todo solucionar lo más urgente. Lo que hay que saber:
1/Se trata de una alergia a picadura de ciertos insectos (particularmente a los culicoides). No contagia a los demás equinos presentes en la cuadra. 2/Cuando un equino la manifiesta, se queda con su alergia toda su vida. Proviene de la debilidad de su sistema de defensas inmunitarias. 3/Los insectos responsables se encuentran casi en todas partes. Sin embargo, 2 elementos climáticos les pueden quedar a distancia: - el viento, que les impide volar (incluso una ligera brisa) - el frío, pocos sobreviven debajo de 12°C en general 4/Ciertas condiciones al contrario favorecen su presencia: un bosque o una arboleda cercanos zonas húmedas, protegidas del viento
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