Arestines: ¿ácaro o no? De su verdadero nombre “sarna corióptica”, comúnmente llamada sarna de barro o de la cuartilla, es provocada por pequeños ácaros que vienen alojarse en las épocas húmedas y de barro en la parte inferior de los miembros de los caballos. El barro se pega a la piel y la humedece creando un medio ambiente propicio para el desarrollo de los ácaros. Esta sarna aparece con más facilidad en otoño y primavera pero puede aparecer todo el año en las regiones húmedas o muy lluviosas. El caballo que la padece, presenta costras que se convierten rápidamente en grietas si no se trata a tiempo. Estas grietas se vuelven sensibles y aumentan cada vez más pudiendo implicar serias complicaciones en los miembros y pies. La sarna como toda forma de sarna no desaparece espontáneamente y puede extenderse sobre todo el cuerpo: hay que tratar lo antes posible (acaricida o antiparasitario). El material debe ser desinfectado ya que la sarna pueda quedarse en las zonas en las que vive el caballo. También es contagiosa entre los caballos, por lo que es necesario no utilizar el material de limpieza sobre otros caballos. Hay que procurar mantener la cama de los caballos lo más limpia posible para evitar que se humedezca y proporcione un caldo de cultivo a los parásitos. No hay que olvidar que los caballos en la naturaleza buscan los sitios secos y limpios y se tumban solo en zonas limpias. Para evitar problemas, retirar el barro de las patas regularmente y aplicar un tratamiento en cuanto aparezcan las primeras costras con un acaricida o pesticida que le recete su veterinario. Aplique a continuación durante 2 ó 3 días Derfen con vaselina sobre las zonas de riesgo. Le sorprenderá la eficacia del tratamiento si lo realiza con regularidad. | < vuelta al cuadro
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